La Información es PODER

El debate por la ley de servicios audiovisuales, contribuye a des-velar (sacar el velo) y una de las cuestiones más poderosas de nuestras sociedades contemporáneas, denominada no por casualidad “sociedad de la información”.

Uno de los primeros aportes de la discusión es el reconocimiento que los medios de comunicación no son objetivos ni son independientes, responden a intereses políticos, ideológicos y fundamentalmente económicos. Esto en sí mismo no es negativo en la medida que la ciudadanía sea consciente de los intereses y el marco ideológico desde el cual se publica. Pero esta situación se agrava geométricamente cuando los medios corresponden a un mismo grupo. Y tienen una posición monopólica. Este  debate  ha permitido  que sepamos, entre otras cosas, que solo cuatro grupos mediáticos controlan más del 80 % de mensajes de radio y televisión en nuestro país.  

Los medios no son el cuarto poder, porque como tales no ofrecen el saber-información de una manera independiente. Tal y como responde al esquema foucaultiano de las relaciones poder-saber, es el primero, el poder, el que crea el saber y no al revés y que dicta los contenidos del saber que debe ser publicado. En una sociedad que se enorgullece de ser la más informada deben ponerse en cuestionamiento las garantías de que esa información nos proporciona algún tipo de poder.

 Los medios son asimismo extensiones institucionales del poder, ya que es el binomio poder-saber el que produce discurso, el que tiene capacidad enunciativa. Los medios aparecen como una institución libre, como un instrumento cuya credibilidad se asienta en el valor de la independencia, pero la realidad de sus prácticas se halla determinada por las proyecciones propositivas, que los convierten en instrumentos de regulación y control de la vida social a través de la inducción de pensamiento políticamente correcto para determinado sectores de poder. 

La tentación de los medios especialmente aquellos denominados grupos, es no publicar sobre la realidad sino construir una realidad virtual, a través de las decisiones editoriales sobre que noticias se difunden, cuales se ignora y cuales se repiten hasta el hartazgo. Sobre este último aspecto se refiere  Verbisky en su columna de página 12 citando a  Aldous Huxley que denomina  “hipnopedia” el proceso de repetición sistemática de consignas a través de los medios privados de comunicación. Un suceso determinado, repetido decenas de veces crea una realidad en la conciencia de gran parte de la audiencia que lo ve o lo escucha.  

Por ello es importante la discusión. Hoy la política o la dirigencia política esta bajo la lupa de la sociedad en gran parte por sus propios errores, en parte también porque desde quienes dominan los medios informativos, la desprestigian para erigirse en los nuevos electores de la vida de los ciudadanos. Por eso algunos con razón dicen que en el fondo es una lucha de poder, si el poder de elegir lo tiene la gente con su voto o lo tienen los dueños de los multimedios para instalar los el sector o los candidatos que convienen a sus intereses. Se acentuaría lo que Giovanni Sartori denomina la video política como es el condicionamiento de los medios “sobre lo que un gobierno puede hacer y no puede hacer”. 

Más allá de la opinión que cada uno de nosotros tiene sobre el gobierno nacional y sobre sus verdaderas motivaciones con el envío de la Ley nadie puede negarle su valentía en enfrentar a sectores muy poderosos que ven limitar su propia influencia con la necesaria regulación del estado. 

Los medios de comunicación audiovisual son parte de nuestra vida cotidiana, y pueden contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de nuestro pueblo, pero no desde posiciones totalitarias. Por ello  la distribución de ese inmenso poder en una mayor variedad de voces e intereses que puedan expresar su pensamiento sus ideas y sus expectativas es una meta que debe ser valorada.  

Una mayor cantidad de canales de cable y de emisoras de radios que expresen las problemáticas regionales y locales nos permitirá tener un abanico más amplio para formar nuestra propia opinión sobre los distintos hechos que suceden en nuestra realidad nacional, provincial y local. Superando el viejo centralismo en nuestro país, hoy más vigente que nunca, donde el puerto es reemplazado por las grandes corporaciones económicas y mediáticas que agresivamente instalan la agenda del Centro ignorando la realidad del resto del país. 

Y en nuestra Provincia? En nuestra provincia la realidad comunicacional tiene tendencias que nos permiten ser medianamente optimistas y otras que siguen reproduciendo los modelos más autoritarios. 

Sobre los aspectos más democratizadores, se encuentran la amplia difusión de FM locales que permiten ampliar la diversidad de voz sobre la realidad que antes quedaba reducida dos emisoras AM.Los diarios digitales le han quitado el monopolio a los diarios sobre la prensa escrita incorporando la opinión de los s lectores generando un clima más participativo. A esto hay que sumarle la gran cantidad de sitios locales que publican distintas expresiones de nuestra comunidad. 

En el aspecto del “debe “se encuentran el canal del estado que en los últimos años reproduce de manera aburrida la agenda del gobierno, sin generar por lo menos  programas de debate con distintos actores de la realidad social y política de la Provincia. 

También están aquellos medios que con pretensión de multimedios o que promueven el pensamiento único y se arrogan el derecho de ser fiscales de la vida y la conducta de todos los pampeanos, ocultando sus intereses económicos y corporativos.  La oportunidad de la discusión de la ley es además una gran oportunidad para debatir sobre nuestra propia realidad.  

Entonces si “la información es poder” ,como lo expresara el General Perón, lo mejor es que este distribuida en la mayor cantidad de voces que expresen la totalidad de la comunidad. Los senadores de nuestra provincia que apoyen esta Ley estarán acompañando la construcción de una sociedad más libre y más justa.

 

 

Por: Miguel Tanos *

* Ex. Ministro de Cultura y Educación de la Prov. de La Pampa

Accion Militante

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