Viernes, 16 de Julio de 2010 10:38
Luego de finalizar las actividades de su viaje a China, CFK habló de la votación en el Senado. “Es un hito en la ampliación de los derechos civiles”, señaló. Aseguró que no percibió a la sociedad dividida por el tema, pero sí que hubo un sector que intentó “dramatizar”.La presidenta Cristina Kirchner cerró ayer su visita a China con una ajetreada jornada en Shanghai, el imponente centro económico y financiero desde el cual el gigante asiático busca mostrarle al mundo su poderío. La Presidenta arrancó a la mañana con una entrevista con Hang Zheng, el alcalde de esta megalópolis de 20 millones de habitantes, y cerró cuando anochecía con una recorrida por el pabellón argentino de la Expo Shanghai. Por la enorme diferencia horaria, la Presidenta todavía compartía un almuerzo con empresarios cuando se enteró de lo que había sucedido en la madrugada argentina en el Senado, donde la ampliación del matrimonio civil para personas del mismo sexo se había convertido en ley en una votación que terminó por 33 votos a favor y 27 en contra. Antes de subirse al avión que la dejará en Buenos Aires mañana, la Presidenta recibió a Página/12 en el hotel Shangri-la, pegado al río Huangpu donde a esa hora paseaban uno atrás de otro barcos de luces multicolores, para comentarle sus impresiones sobre la votación y hacer un balance sobre la gira.
“Ha sido un triunfo de la sociedad”, sostiene. “Incluso pienso que algunos de los que hoy están en contra con el paso del tiempo se van a dar cuenta porque estas cosas toman perspectiva con el paso del tiempo. Si uno piensa que hace 58 años yo no hubiera podido votar y hoy soy Presidenta, o que antes no podía haber matrimonios interraciales y que la gente era distinta por el color de la piel, hay gente que antes se hubiera agarrado a palos por esto y que seguramente hoy si se acordara, se avergonzaría. Esto es un hito más en la ampliación de los derechos civiles. Se pretendió encubrirlo como una cuestión religiosa, pero es estrictamente social. Es simplemente reconocer a alguien que ha elegido tener una sexualidad que no es la de la mayoría de la sociedad (aunque hoy me pondría a pensar con la cantidad de gente que tiene una pareja del mismo sexo, está bien siguen siendo una minoría, pero ya no son esa minoría “rara”, es una cosa muy común). Tal vez en algunos lugares, donde todavía prevalecen las viejas tradiciones, por ahí se esconde. Creo que hay que tomarlo con mucha naturalidad, sin dramatismos, sin enfrentamientos. Es el derecho a ejercer una opción que tiene la persona sobre su vida personal.
–¿La sorprendió la confrontación que se creó alrededor de este proyecto?
–Yo no vi a la gente en la calle agarrándose de los pelos. Hubo gente que manifestó a favor, hubo gente en contra, pero me pareció que en la épocas en las que faltaba trabajo sí había una división en la sociedad muy fuerte, pero aquí no. Hubo debate, algún sector intentó dramatizar o estigmatizar, que es mucho peor. Es algo que la ley lo va a superar, como se superó cuando salió la ley del divorcio. Las leyes sobre estas cuestiones normalmente nunca crean nada. Y si uno va un poco más al fondo, la institución del matrimonio viene del derecho romano, el gran organizador de la propiedad privada. Matrimonio, derechos sucesorios y derechos reales, todo tenía que ver con la propiedad privada, en cómo sucederse legítimamente, en el tema de los hijos legítimos o ilegítimos. Y surgió en una sociedad pagana como era la sociedad romana. Así que darle una connotación religiosa a la unión entre dos personas ni siquiera es una verdad histórica.
–Argentina se convirtió en el primer país de Latinoamérica en tener una ley de este tipo...
–El primer país en Latinoamérica y el segundo de América porque Canadá ya lo tiene. Argentina siempre ha sido un país de avanzada en América latina, desde los fuertes movimientos sociales a los fuertes movimientos políticos, desde los sindicatos pasando por las instituciones de las universidades. Siempre tuvo una impronta muy fuerte en Latinoamérica.
–¿Imagina que en el futuro inmediato habrá más países sumándose a quienes cuentan con una ley de matrimonio igualitario?
–Sin lugar a dudas. De hecho, creo que Holanda fue el primero y hoy ya hay nueve países. El otro día se casó la presidenta de Islandia con su pareja. ¡La presidenta de Islandia! Hay muchos dirigentes en Europa, alcaldes de ciudades importantes, que además son militantes de la causa del matrimonio igualitario o de la causa gay. Esto no impide que ejerzan su vocación política, su vocación profesional, su vida y que forjen una familia. El eje fundamental en la familia es el amor. Pueden ser dos personas heterosexuales y llevarse horrible, convertirse en un mal ejemplo para los hijos, tirarse las cosas por la cabeza, casos de violencia familiar o mucho peores, como cuando alguien abusa de un chico.
–A propósito de eso, se vieron muchos prejuicios durante el debate, como lo que dijo Mirtha Legrand sobre cómo se iba a hacer para que los padres adoptivos no abusaran de un hijo.
–Qué horror... Sin comentarios. Lo más importante ahora son los derechos que vienen. Personas que hace mucho tiempo que viven juntas que van a poder legalizar su situación, que no se van a encontrar en la situación que no se reconoce ese matrimonio y no tiene derechos de sucesión, las cosas cotidianas de la vida. El derecho a vivir al lado de la persona que uno quiera. Hay mucha gente que quiere legalizar su situación con su pareja del mismo sexo y no me parece que porque yo sea heterosexual tenga que imponerle mi forma al otro. ¿Por qué si él no me impone la homosexualidad yo le tengo que imponer su heterosexualidad? Este es el nudo, el querer imponer una forma de vida. Como sociedad puedo exigirle al otro que no robe, que cruce por la esquina, pero no puedo exigirte que tengas la vida privada que yo quiera. Si vamos a la estricta legalidad, la igualdad ante la ley que consagra la Constitución y el artículo 19 que las acciones privadas están reservadas únicamente a Dios.
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Desde China, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner celebró la decisión de la Cámara de Senadores de aprobar la iniciativa de matrimonio entre personas del mismo sexo, que ya contaba con la media sanción de Diputados. Se manifestó "satisfecha" con el resultado "sobre todo porque no estaba de acuerdo con el discurso que rodeaba el debate", apuntó.
Esta madrugada, la Cámara de Senadores aprobó en una sesión histórica la Ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo. De esta manera, todos, heterosexuales y homosexuales, compartirán los mismos derechos. La presidenta Cristina Fernández y el ex mandatario Néstor Kirchner se expresaron a favor del rico debate parlamentario y del resultado.