16 de septiembre, símbolo de la injuria

El 16 de septiembre es una fecha fuertemente simbólica de lo ocurrido en la Argentina en el período que va de 1955 hasta 1983. Entre esos años se sucedieron los golpes militares o gobiernos tutelados; se excluyó de la vida política a las mayorías (¡los peronistas no podían votar a sus candidatos!); durante 18 años, el principal dirigente del país, Juan Perón, debió vivir en el extranjero; sólo durante cuatro años (1973 - 1976), la sociedad pudo participar sin restricciones.

Ese período se caracterizó por niveles cada vez más pronunciados de represión popular. Se reprimieron huelgas, se intervinieron sindicatos, se censuró a los jóvenes, se persiguió a los militantes peronistas. La desaparición del militante de la resistencia peronista Felipe Valle, en 1962, inauguró una historia trágica que tendría su capítulo más tenebroso con la última dictadura militar.

Ese período comenzó el 16 de septiembre de 1955, cuando la autoproclamada Revolución Libertadora interrumpió la segunda presidencia de Perón. Un par de meses antes, los golpista habían bombardeado Plaza de Mayo, repleta de civiles. La Libertadora (que el Pueblo llamó "Fusiladora") intentó borrar al peronismo de la vida argentina, incluso un decreto prohibió "bajo pena de arresto" que se pronunciaran en público diferentes palabras que tenían que ver con el ideario justicialista, como "Perón", "Evita", "justicia social".

Otra 16 de septiembre, pero de 1976, la dictadura militar detuvo a 10 militantes de la UES. Eran estudiantes secundarios y fueron secuestrados después de una campaña a favor del boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 17 años. Siete desaparecieron. Se conoce al hecho como "la noche de los lápices". La dictadura implementó un plan sistemático que apuntó a desarticular los lazos solidarios que estructuraban la sociedad argentina. Los jóvenes y los trabajadores fueron víctimas primordiales del genocidio militar.

Siempre, se vuelve imprescindible el ejercicio de la memoria. Para comprender el pasado. Para no olvidar nunca a las víctimas y los humillados. Para que esas experiencias pasadas sirvan para construir una Argentina presente y futura, más justa, libre y soberana.

Accion Militante

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4